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lunes, 6 de junio de 2011

Esas y esas

Soy de esas.
Aunque nunca seré de esas.
Pero soy más de esas que de las otras. Siempre ha sido así. Es como un código genético. Como las habilidades: no se aprenden, existen. El caso es que yo soy una de esas, bueno si decidiera serlo, claro. De serlo, sería de esas. Aunque quizá ya lo sea. 
Me avisaron es cierto, pero... yo no me lo creí mucho. Bueno o sí me lo creí, pero no sé si quiero serlo. La cosa es que debe haber alguna manera de hacerlo, pero todavía no la he encontrado. 

viernes, 27 de mayo de 2011

Duele.

Me duele un dedo.
Me duele un dedo tanto que no puedo escribir. Me pincha.
Me pincha mucho. Sobre todo si no lo aprieto. Cuando lo presiono es menos.
Dicen que quiero sentir, dicen que siento.
Cuando a la fiesta se une la muñeca, no hay lugar a dudas. Hazme caso,
en realidad es que echo de menos tenerte cerca.

jueves, 21 de abril de 2011

Creí, otra vez, que me dejaban sola al borde del principio.
Creí que el viento me empujaría y podría caerme.
Creí que estaba más inclinada que la última vez
y sentí miedo, frío y unas ganas horribles de llorar.
Creí que me caería y me haría daño.
Creí que, esta vez, me estamparía contra el suelo.

Abrí los ojos, levanté la cabeza
y no pasó nada.
El viento me volaba la falda, me revolvía el pelo,
las ganas de llorar no desaparecían,
pero no pasó nada.
Yo seguía al borde del precipicio,
en la misma posición que antes
y de la misma manera que antes.

lunes, 11 de abril de 2011

susto o alegría


Estoy en que no me encuentro. 3 horas y me he desorientado otra vez. ¡Venga de buscar nortes y surestes! ¡Venga de ramas y abrigos cruzados! ¡Venga de melancolías y otras drogas secretas! ¡Venga, que haya bien de todo!

Y bien, sobre todo, de calmar a la pequeña, que no veas el susto que lleva o susto o alegría, todavía no lo tiene muy claro, pero dice que sin abrazos, no respira...

sábado, 12 de marzo de 2011

Dijo: -No, yo no escribo - Y la cara se le tintó del rojo de la vergüenza-.

Vino de un mundo donde la diferencia era una virtud a otro donde todo el mundo hace las mismas cosas y es malo creerse bueno.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Galones

Nadie baja al río a lavar las camisas. Dicen que hace demasiado frío, que el agua no baja tan limpia como antes. Yo creo que los sabañones ya no son estéticos.
Lo mismo pasa con las cicatrices. Por eso ya no se encuentran lobos ni osos en los bosques.
Ahora todo es piel lisa y besos de carmín. Desde aquí reivindico las barbas y perillas, la piel recia y las marcas presentes en todos los cuerpos como nuevo canon de belleza general. Eso incluye: estrías y pelos enquistados, marcas de granos y apendicitis, callos de trabajar y narices torcidas, labios secos y agrietados. 
Las cicatrices, sobre todo cuando son por tirarse desnudo sobre una hoguera, hay que lucirlas como galones. ¡Qué lo sepa todo el mundo! Esta fue cuando me revolqué sobre un tapete de cristales, esta por entrar en un cuarto lleno de cobras, esta otra cuando me partí la cara con un muro y esta, ¡ojo a esta!, esta es de cuando me abrí en canal las tripas. 
¡La revolución del pasado! ¡Las secuelas de la vida! ¡Que todos alcen sus manos! ¡Hasta aquí llegamos y nos dejamos la piel en cada paso! Que se vea, que se sienta, que el ser humano tiene un futuro, justamente porque tiene un pasado.